12 Cuentos Peregrinos

“-Ay, negro, una cosa es ser Piscis con ascendente Piscis, y otra cosa es ser pendejo”.
Gabriel García Márquez, en el cuento Buen Viaje, Señor Presidente, del libro 12 Cuentos Peregrinos

“Tu libro me recuerda los 12 Cuentos Peregrinos de Gabriel García Márquez”, me dice una amiga, quien me lo prestó pues yo no lo había leído. Leyendo el prólogo empecé a tener pistas del por qué de esa comparación: el Gabo había vivido en el exterior por varios años con su familia, y esas experiencias le inspiraron a escribir esos cuentos. Sin embargo, su narrativa no solo es ficción, sino que obviamente se encuentra unas cuentas ligas más arriba que la mía, así que ¿Qué onda? No entendía el comentario, así que había que resolver el misterio.
Poco después de empezar, ya se me había olvidado por qué estaba leyendo. El mundo de estos 12 Cuentos Peregrinos me absorbió, y cuando ya me había preguntado varias veces ¿Será que García Márquez no era genio, sino loco? , y ya me había reído en varias ocasiones (¡Jaja! ¿Pero a quién se le ocurre esto?) , leo esta frase, en el cuento Tramontana: “Ellos, al fin y al cabo, se habían criado entre los terremotos de México y los huracanes del Caribe, y un viento de más o de menos no nos pareció nada para inquietar a nadie”, ¡Igualito a nosotros! Solo que los huracanes eran en Miami y los terremotos eran en Chile. Segundos después, me acuerdo por qué estaba leyendo el libro, y me di cuenta que había resuelto el misterio.

En los 12 Cuentos Peregrinos los personajes son en su mayoría caribeños o colombianos, y todos llevan consigo la carga cultural de la irracionalidad, la cual, en contraste con los países racionales europeos en donde se encuentran, terminan protagonizando historias geniales. El cuento que jamás olvidaré será el último, en donde una muchacha colombiana de alta alcurnia se casa en su país con un tipo peligrosísimo. Ella se va con él de Luna de Miel a París y muere desangrada en dicha ciudad (y no en Colombia, víctima de algún acto de violencia), por haberse pinchado con la espina de un ramo de rosas que le habían regalado bien intencionadamente. ¿Qué nos depara este año 2015? No sabemos. Podemos extrapolar escenarios y visualizar consecuencias lógicas a nuestro presente. Pero la vida a veces se parece a un cuento de García Márquez, y no siempre lo que pasa es lo que tiene mayor probabilidad de pasar.

Recientemente, viendo una serie en Netflix de abogados, me llamó la atención una escena en que los personajes tienen que lidiar con Hugo Chávez (de ficción) y hablan con él por Skype. Mientras están hablando, Chávez dice “¿Y para que tenemos una habilitante, pues? Vamos a cambiar esa ley ya”, a lo que el abogado americano se queda perplejo y luego le comenta a su compañera: “es como estar dentro de una película de Woody Allen”.

Muchos latinoamericanos tenemos esa sensación. Puede que Venezuela sea un caso extremo, pero cualquiera que haya vivido en Panamá o México, sabe que es así también. No es casualidad que mientras más civilizado sea un país, menos creencias supersticiosas tenga, ya que los humanos tienen el control (o por lo menos parece que es así). Pero en “estos países” (como decía un italiano que conocía mi esposo) la gente tiene más conciencia de que el destino de cada quien es una suma de variables, muchas de las cuales están fuera de nuestro control.

Volviendo a la cita que puse al principio sobre Piscis (por si te estás preguntando si creo en esas cosas, ¡Pues claro! En esas, y muchas más, no sería Piscis si no lo hiciera) Cuando la leí, me entró un ataque de risa ¡García Márquez tiene que haber sido Piscis! Nadie que no lo sea puede saber esto. Verificar en Wikipedia… ¡Así es! ¡Ay Gabo! Todavía estoy oyendo al tenor cantando en aquella ventana de Roma mientras le responde el león del zoológico. Muchas gracias por tus cuentos peregrinos.

@chicadelpanda

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5 pensamientos en “12 Cuentos Peregrinos

  1. Muchas gracias, estoy de acuerdo, sí coincidimos en muchos temas : ) . Gracias por la acotación de que el Gabo hablaba sobre todo de la costa norte de Colombia, no lo sabía. Soy lectora de tu blog, felicidades, me gusta mucho. Ese post en particular no lo he leído, gracias por sugerirlo!

  2. Fabulosa tu entrada. Me da la sensación de que por caminos distintos estamos refiriéndonos a lo mismo. http://mantenlosimple.com/2014/11/17/racional-psicorrigido/ Gabo era un genio en retratar la idiosincrasia de la gente de la costa norte colombiana (en Colombia conviven como cinco o seis paises en uno, entre la diversidad y el fanatismo por eso es que vivimos en la guerra que vivimos…) y en burlarse finamente de la gente del interior. En estas tierras ocurre cada cosa que supera la razón, que más allá de lo que ocurre en cualquier país de la región, es asombroso.

  3. Pingback: Dibujos peligrosos | Chica del Panda

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