Llorar está permitido

Sin sombra no hay luz

Sentimiento Muerto

Muchos de nosotros crecemos sin saber decir que no, o diciéndolo mucho menos de lo que deberíamos. “No” es una palabra antipática, difícil de poner en un contexto bonito o agradable.

He estado pensado en los suicidios de Anthony Bourdain y Avicii. Me pregunto si ellos sabían decir que no, o si lo dijeron cada vez que querían hacerlo.

Yo sospecho que no lo hicieron. Si a mí, que no tengo millones de fans, me cuesta tomar una decisión que me haga impopular, me puedo imaginar que para ellos era titánico hacerlo.

Yo idealicé mucho a ambos, especialmente a Anthony Bourdain. Me pregunto si yo, al igual que todos sus fans, puse un granito de arena para que se suicidara. Porque yo tampoco quería verlo triste, o decaído, o deprimido. Yo quería que siguiera siendo esa luz de alegría que siempre fue en todos sus programas. Me gustaba que fuera sincero con sus opiniones… o al menos, eso creía. En realidad no quería que fuera sincero y dejara de hacer sus programas para dedicarse a tratar su depresión.

Esa actitud, multiplicada por millones de personas que lo admiraban, añadido a toda la gente que tenía trabajo por él, ha debido ser una olla de presión demasiado grande.

Los que se permiten sentir tristeza, no son valorados, se les ve como personas que no aportan, sino que restan. A los deprimidos se les ve como un estorbo.

Creo que debemos despertar ante estos sucesos. Creo que debemos darle permiso a la gente, empezando por nosotros mismos, a ser imperfectos, a ser impopulares, a llorar, a decir que no. En otras palabras, debemos darnos permiso a quitarnos tantas máscaras que nos ponemos encima para que los demás nos quieran, pero que hacen que no nos queramos a nosotros mismos.

Mostrarse débil o triste, es recibido la mayoría de las veces con rechazo, como si nos estuviéramos desnudando delante de alguien, y la persona que nos ve, presurosa, sale a darte su abrigo, diciendo, “ponte esto, rápido, antes de que nadie te vea”. Así reaccionamos muchas veces cuando alguien nos cuenta que está triste o deprimido: “pero mírale el lado positivo, olvídate de eso”, como diciendo, “no quiero ver tu emoción negativa desnuda, ven, ponte esta emoción positiva encima”.

La persona a quien le tengo que caer bien, con la que tengo que quedar bien, a la que tengo que agradar a toda costa, a la que tengo que decir que “sí”, con la que tengo que ser popular, soy yo, porque tengo que vivir conmigo toda la vida. No quiero que algún día, no pueda seguir viviendo conmigo misma y decida acabar con mi propia vida. Si le pasó a Anthony Bourdain, si le pasó a Avicii, me puede pasar a mí también.

Cuando la casa del vecino arde, pon tus barbas en remojo, dicen. Para mí, poner mis barbas en remojo quiere decir cuidar mucho de mi salud mental, dándome la prioridad que me debo. Quiere decir que a quien tengo que aportar primero, antes que a la sociedad, es a mí misma.

Creo que todos deberíamos poner nuestras barbas en remojo, porque esa casa que ardió no es un show de televisión. Fueron las vidas de dos personas reales, que tocaron muchas vidas, inspirándonos. Ojalá que sus muertes hagan que nos demos cuenta de que la depresión es un sufrimiento real, tan real, que la única vía de escape puede llegar a ser la muerte.

Ojalá no sigamos disfrazando nuestras tristezas, ni sigamos esperando que los demás lo hagan. Ojalá aceptemos que las emociones negativas son tan parte esencial de nuestra vida como los son las positivas. Sin sombra no hay luz.

Anuncios

3 pensamientos en “Llorar está permitido

  1. Querida Michelle:
    Efectivamente, si hay sombra es porque hay luz.
    No se si lo que voy a decir, te lo escribí o solamente lo pensé cuando leía algunos de tus escritos. A la gente no le gusta lo que no entiende y con frecuencia no entendemos el dolor del alma, la tristeza, el desasosiego y menos una depresión. Cuando alguien que amamos se siente así, nos angustiamos, nos bloqueamos y finalmente no entendemos nada, nos volvemos unos inútiles emocionales. Ya pase por eso.
    Leyéndote, recordé de “El Loco” de Khalil Gibran y de como se volvió loco……no es fácil quitarse las mascaras, ademas, hay que hacerlo con cuidado y paulatinamente. Podemos quedar totalmente desnudos y desprotegidos con tanta luz.
    Te quiere.
    GST.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s