Mi Credo

Av. universidad

Creo en el amor, el pegamento que lo une todo, lo que conocemos y lo que no sabemos que existe.

Creo en Dios, o la Diosa, quien me creó, me cuida, y no tiene sexo.

Creo en la tolerancia, el asidero del respeto.

Creo en la amabilidad, fuente de alegría rutinaria.

Creo que el valor de un ser humano, reside en simplemente serlo.

Creo que lo que define a una persona, son sus principios.

Creo que todos tenemos el derecho de vivir en dónde, y cómo, más nos guste.

Creo que ser mamá, es una vocación.

Creo en el poder infinito de las palabras.

Creo en la simplicidad voluntaria, como la ruta para domar la complejidad de mi mente.

Creo que los humanos somos al mismo tiempo, importantes e insignificantes.

Creo que mientras esté respirando, sigo ganando este gran juego que se llama vida.

Creo que cuando mi cuerpo muera, mi alma seguirá viviendo,

y que cuando eso pase, me enteraré del sentido, de todo lo que hoy no entiendo.

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La humillación de ser mujer en Venezuela

a poceta

Ayer leí en Facebook este post:

Hace un par de días en el Farmatodo de Los Palos Grandes, una niña de 13 años hacía su cola para comprar toallas sanitarias. Cuando le toca pagar, la cajera le dice que no puede comprarlas. La razón? Es menor de edad. La niña insiste en que las necesita y la cajera también insiste en la imposibilidad de adquirirlas. Luego de un par de minutos la niña se arma de valor, se sube el suéter y le muestra el pantalón ensangrentado en la entrepierna y le ruega se las venda. La indignación y protesta del resto de los clientes hace que finalmente la cajera se las venda. La niña abandona el Farmamierda, humillada entre lágrimas.

Es humillante incluso escribir este post, porque la menstruación de una mujer es lo más íntimo de uno, pero alguien tiene q levantar la voz (sé que es particularmente desagradable para los hombres este asunto; pero si es “desagradable” para los hombres, es mil veces peor las mujeres: es HUMILLANTE. Respecto al caso en q una niña de trece años tuvo q enseñar su entrepierna ensangrentada para q le vendieran unas toallas sanitarias (porq los menores de edad no pueden comprar productos regulados en Venezuela): lo peor es que yo estoy sorprendida de q había toallas sanitarias en esa farmacia. Desde que llegué a Caracas hace dos meses y medio, yo personalmente solo he visto una vez toallas sanitarias. Esa vez , apenas me di cuenta, hice una cola de unas cinco personas, y cuando llegué a donde estaba el tipo repartiéndolas, ya la última se la habían dado a la persona antes de mí. Yo tengo toallas sanitarias porq aun me quedan de las q traje de Panamá y porq otras personas me las han conseguido (familiares o bachaqueros, o “contactos” … piensen en lo terrible q esto: hace falta tener contactos o caridad de familiares o amigos para tener unas toallas sanitarias tipo regular, que además, no le sirven a las personas de flujo abundante -como yo- …y los tampones simplemente no existen) Cuando oigo decir “hay que adaptarse a lo que hay”, yo quisiera saber cómo se adapta cualquier mujer, niña o adolescente a no tener toallas sanitarias. Yo quisiera saber qué están haciendo las niñas y adolescentes q no tienen contactos ; dejan de ir al colegio? Qué hace una mujer trabajadora? Deja de ir al trabajo? Qué hace una mamá con una , dos, tres o más hijas q ya se desarrollaron?

Publiqué lo anterior en Facebook y una amiga respondió a mi pregunta: Tienes razón en todo lo que dices, y a pesar de que lo estás viviendo hace relativamente poco, te voy a contar mi experiencia al respecto…. Antes de irme de Venezuela hace ya tal vez unos 3 años tuvimos crisis de escasez de toallas sanitarias y me di cuenta en ese momento porque al igual que tu siempre tenía reserva de los viajes, y digo me di cuenta porque cuando comencé a indagar me di cuenta de que no era la primera crisis de escasez, para mi pesar descubrí que la situación llevaba tiempo, fue entonces cuando decidí preguntarle a la gente de limpieza de la oficina en la cual trabajaba para entonces y a la secretaria que eran de recursos más restringidos como hacían con esa situación, pues porque uno puede dejar de comer cosas con repercusiones en la salud claro, pero es que no podemos dejar de ser mujeres todos los meses de nuestras vidas… y fue entonces cuando comencé a entender porque Venezuela está como está y porque yo era parte de una minoría que nunca iba a llegar a ser mayoría… y ahí va respuesta de dicho personal de la oficina en un tono súper relajado y más bien de como si yo estuviera haciendo una pregunta idiota… “pues obvio… nos reportamos enfermas al trabajo y nos quedamos en la pocera todo el día… por el tiempo que le dure a cada quien”…. así que si piensas que lo habías oído y visto todo te dejo mi cuento, por lo cual, aunque lo lamente mucho, no me extraña el tuyo… Saludos.

Detrás de cámaras (de un libro)

“Es muy fácil de leer” es el comentario que más se ha repetido sobre  mi primer libro Siete Maletas, Nuestras Anécdotas en el Exterior. ¡Misión cumplida! Aunque es un libro que cuenta anécdotas de la vida real, hay mucho esfuerzo detrás de cámaras, en donde el adjetivo “fácil” es el último que me viene a la mente.

Decidí escribir sobre el behind the scenes del libro, porque una lectora me pidió consejos sobre cómo escribir y qué temas. Como hay millones de escritores, y ella decidió preguntarme a mí, me siento honrada. Al mismo tiempo, sospecho que en realidad ella quería decir: ¿Cómo alguien que habla como yo, que viene de donde yo vengo, que vive en este mismo tiempo histórico tan impredecible, puede escribir un libro? Respecto a la sugerencia de temas: a mí me encantaría saber sobre la vida de la gente en la Venezuela de hoy 2014. Me gustaría leer un libro que haga que me sienta allí. Pienso que esa es una de las razones por las que la novela de Eduardo Sánchez Rugeles, Liubliana, me llegó tan hondo en el corazón. Porque me hizo estar allí, en Caracas, en este siglo XXI, o en España, e imaginarme la vida de un venezolano en ese país.

R, mi hija de 10 años, es aún fan de My Little Pony. Pero ahora es diferente a cuando tenía cuatro años: busca información en Wikipedia sobre el cómo y quién lo produce, quiénes hacen las voces, etc. Más o menos algo así es lo que quiero hacer ahora, y aprovechando el recuento de cómo se hizo el libro, también voy a escribir algunos tips de lo que he ido aprendiendo.

1- Aprovecha las lágrimas y la frustración, pues son motores de creatividad.

El primer año que pasé fuera de Venezuela (casada, sin hijos, la primera mitad en Morristown New Jersey, y la segunda mitad en Miami) fue un cuento de hadas para mí. En New Jersey no llegué a tener trabajo pues no me había llegado el permiso, pero caminé mucho casi todos los días hacia una laguna rodeada de pinos que teníamos cerca. Medité, leí, hice que nuestro apartamento fuera nuestro castillo encantado. Primer mundo, orden, prosperidad, limpieza, frío ¡Hasta nieve!

Luego nos mudamos a Miami, y yo, ya con el permiso correspondiente, me propuse trabajar de Ipso Facto. A las pocas semanas estaba detrás de la recepción de un gran hotel de la ciudad, y yo feliz, me sentía productiva, y además estaba conociendo personas de muchas nacionalidades. Me embaracé, y cuando se empezó a notar la barriga, las cosas cambiaron en la atmósfera laboral y me despidieron (me pusieron entre la espada y la pared, por lo que tuve que firmar una renuncia). Aquí es donde viene la parte de las lágrimas y la frustración: ¿Quién me iba a dar trabajo embarazada? La impotencia ante la injusticia, etc. A partir de ese evento, comencé a escribir constantemente, y decidí que eso era lo que quería hacer en mi vida. Pasara lo que pasara, iba a escribir (entre ese día y el día de la publicación de Siete Maletas han pasado 10 años).

2- Asume la escritura como parte de tu vida.

Mis escapadas del oficio de mamá de una bebé cuando vivía en Miami, consistían en irme con mi laptop a un café Starbucks a escribir (mi esposo la cuidaba por un par de horas cuando podía). Luego, cuando nos mudamos a Milán y pude dejar a R (quien tenía año y medio) en la guardería, también caminé y escribí mucho. Más adelante, cuando nos mudamos a Guadalajara, tenía un objetivo en mente: conseguir algún curso para aprender a redactar mejor. Durante nuestra primera mañana en esa ciudad, saliendo en coche con mi bebé a explorar las afueras del hotel,  en un instante mágico que aún recuerdo, dirigí la mirada hacia la izquierda de la calle en la que me encontraba (del otro lado de la acera) y leí un cartel en una casa grande, que decía: “Escuela de Escritores, SOGEM”. Alguien que me pellizque por favor, no lo puedo creer. En ese mismo instante crucé la acera y entré a pedir información de los cursos.

3- Edúcate.

Una cosa lleva a la otra. Si te gusta algo, si piensas que es importante, quieres saber más. Yo entré como estudiante en la Sociedad General de Escritores de México, solo con la intención de tomar algún curso de redacción, pero me enganché tanto, que tomé todos los cursos y talleres para el Diplomado en Creación Literaria (me tardé dos años y medio). Allí también me enteré de otro curso que daba una de mis maestras en el Fondo de Cultura Económica sobre Literatura Infantil, y lo tomé también. Escribí mucho durante esos años; me corrigieron mucho, también.

4- Haz que otros te lean.

Cuando comenzaron a leerme mis maestros y compañeros de clase, comencé a tener más confianza en lo que escribía. Luego con mis blogs, mientras vivíamos en Chile, también recibí muchos comentarios. Cada uno de ellos era una tarjetita que decía “lo que escribes, me importa”. Es una sensación maravillosa.

5- Escribe aunque no tengas nada de qué escribir.

Desde que comencé este blog hasta que publiqué Siete Maletas, pasaron cinco años. Tuve a nuestro segundo hijo, y escribir un párrafo coherente era para mí un reto, sobre todo, durante el primer año en que estaba lactando y cuando el bebé se levantaba muchas veces durante la noche. De todas formas, escribía. Eso hizo que mi mente estuviera activa, pero lo más importante fue que “mantuvo el sueño vivo”. Yo quería ser escritora, una escritora escribe, punto. Por otro lado: en la cantidad se llega a la calidad, en la escritura, o en lo que sea.

6- Edita, pero solo después de haber escrito mucho.

Comencé el blog a principios del 2010, pero fue a  finales del 2012, cuando edité formalmente por primera vez. Todo mi esfuerzo anterior a ese momento se enfocaba a escribir, pues sabía que me podía distraer muy fácilmente y abandonarlo. Luego de que ya el hábito de escribir lo tenía bien formado, fue que me atreví a editar (en aquella ocasión estuve editando por un par de meses, pasando a Word los artículos corregidos). La segunda ronda de edición comenzó a principios de este año 2014 y se extendió casi por un año entero, hasta que se publicó el libro el pasado noviembre.  A principios de 2014 tenía más de 620 posts publicados en el blog; luego de borrar los que estaban mal escritos, quedaron unos 500. Para seleccionar los que iban para libro, decidí incluir solo los que tuvieran una gran mayoría de contenido original mío (prescindiendo de aquellos en que la idea central fuera comentar un libro, una película, una noticia, o una charla, por ejemplo).  Los artículos seleccionados también tenían que tener cierta coherencia y continuidad. Así que de esa manera seleccioné 219 (los del libro ya no están en el blog).

7- Sigue escribiendo durante el período de edición.

Cuando edité por primera vez  a finales del 2012, dejé de escribir durante esos meses, y creo que fue un error. Durante este año 2014 no he escrito tanto como antes, pero he continuado haciéndolo, pues lo que no se practica, se olvida. Lo bueno de escribir durante y después de haber editado mucho, es que uno ya conoce cuáles son los errores más frecuentes, y deja de cometerlos.

8- Pide ayuda.

Yo estaba ciega de editar tanto, ya no veía mis errores. Así que solicité lectoras voluntarias en dos grupos de Facebook a los que pertenezco, que quisieran leer el manuscrito para darme sus opiniones. Fue tremenda experiencia, por un lado porque por primera vez personas desconocidas leían el libro entero y me daban su opinión, y por otra, porque conseguieron muchos errores que pude corregir. Les agradezco inmensamente, pues de otra manera el libro hubiera salido con unas metidas de pata horribles.

9- Averigua cómo publicar y hazlo.

Hay un portal de cursos en internet que se llama Udemy.com (ese es el que conozco, pero hay muchos más). Yo tomé uno que se llama How To Be a Best Selling Author in Amazon Kindle, que me gustó mucho. Allí me enteré de la existencia del programa KDP Select (Kindle Direct Publishing Select) en donde puedes publicar tu libro de manera gratuita, simplemente subiendo tu archivo Word en su sistema. Si ya tienes tu escrito listo (digamos, tu tesis de grado, o tu libro) es importante que tengas también: una portada (yo la mandé a hacer, pero también puedes hacerlo tú mismo con una herramienta que ellos tienen), siete key words (palabras clave con las que te encuentren en internet, que pueden ser frases cortas también) , dos categorías de Amazon Kindle (en mi caso, Memorias y Viajes), una descripción larga de tu texto (mientras más palabras uses, mayor posibilidades tienes de que los motores de búsqueda encuentren tu libro), un breve texto sobre el autor, que el índice de tu documento o libro tenga links a los capítulos (que al hacer click en el título del capítulo en el índice, vayas al capítulo en sí), así como una lista de links al final del libro para que tus lectores sigan en contacto contigo (blog, Facebook, Twitter, email, etc). También debes tener una cuenta de banco en alguno de los países indicados (atención con esto, pues son pocos) y que cuando veas tu libro en la vista previa de formato Kindle, lo más probable es que vayas a tener que hacer más ajustes (por ejemplo, los títulos de las anécdotas eran más largos en el documento original, y los reduje para que cupieran en una línea en el formato de Kindle, pues se veía mal tener títulos de dos líneas).

10- Promociona.

El programa de KDP Select te permite escoger dos tipos de promoción y yo opté por el que recomendaban en el curso, que era ofrecer el libro por cinco días gratis. También recomendaban hacer un esfuerzo en las redes sociales para que se hiciera la mayor cantidad de descargas durante esos días, para que así el libro comenzara a ser recomendado y pudiera estar en los top 100 gratis, preferiblemente en los top 20 gratis de tu categoría (pues esos son los libros que salen en la primera página de la búsqueda). La lógica detrás de esto es que, por un lado, así tu libro entra en los rankings, lo cual le da status y visibilidad; y por otro, así corre la voz sobre el libro, lo cual es simportante porque usualmente las personas compran libros porque se los recomiendan.

11- Vende.

Aún está por verse cómo resulta Siete Maletas en ventas pagadas. Yo estoy muy optimista, y planeo concentrar el esfuerzo de promoción en Facebook (para ello es imprescindible tener un página especial, en mi caso es Chica del Panda). También iré aprendiendo en el camino y seguramente encontraré otras maneras para promocionarlo.

 

Esta mañana S, mi hijo menor de cuatro años, me informó que había pasado la página del calendario (primera vez que lo hace, pues acaba de aprender qué es un mes, y hoy es 1 de diciembre). Siete Maletas es una realidad ¡Un sueño cumplido! Pero ahora me toca pasar la página en el calendario a mí también. Diciembre es un nuevo mes, una nueva navidad, un nuevo motivo para ser feliz.  Me siento muy feliz por tener una meta alcanzada. Ahora a buscar otras más.

Michelle L. Hardy

@chicadelpanda

Un regalo de palabras de esperanza para ti

¡Me llegó un regalo!

Los regalos que más me gustan tienen palabras. Esta mañana conseguí uno hermoso en el buzón de entrada de mi e-mail.

El viernes pasado, después de escribir el post que hablaba de la historia de Eneida, regresé al Parque Omar a buscarla, pero no estaba en el quiosco de donaciones de Goodwill. Bueno, volveré otra vez. Voy a aprovechar a comprar unas verduras y me dirigí al puesto que los vende, unos metros más adelante, en la entrada del parque.

Mientras estoy concentrada escogiendo unos tomates, alguien me dice ¡Hola! desde adentro del puesto de verduras. Era Eneida, que me había reconocido.

– ¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Qué haces aquí? – le pregunto, sorprendida.

– Es que hacía demasiado calor allá, y me vine a conversar.

Me dí cuenta que tenía pintado el pelo en los bordes de color morado, verde y azul.

– ¿Y ese pelo? ¡Está muy chévere!

– ¡Gracias!

Le conté que había hablado de ella en el post que acababa de escribir. Lo leyó, le gustó y me dijo que tenía unas fotos que podía poner. ¡Buenísimo! Así que hoy me pongo a buscar las fotos, y encontré más que eso: un regalo de palabras que tengo que compartir con ustedes. A continuación se los transcribo, así como su dirección de email, por si la quieren contactar. La organización con la que trabaja se llama Todo Tuyo María, y apoya a personas con discapacidades físicas.

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

 

“Estos son mis 2 razones x el cual luche y me levante de esa cama aunq aun me falta una cirugia Tengo fe q lo lograre” (En la foto, Eneida y sus dos hijos)

“Mi nombre es Eneida Ovalles soy panameña con mucho orgullo quiero darle un pequeño mensaje a todo el q puede ver esta reseña q me hizo Michelle. como ella cuenta alli sobre lo q he pasado ,no fue facil levantarme pero el q quiere puede con ayuda de Dios y mis fuerza de voluntad lo logre .Recuerde, si usted se encuentra atrapado en los pensamientos negativos, usted tiene que re-programar su mente para tener un flujo positivo de conciencia. Usted debe ser paciente y darse tiempo. Piense positivamente sobre como aprender a pensar positivamente. Tal vez todo lo que hoy nos preocupa y nos parece difícil e incierto con el tiempo se minimiza y nos damos cuenta que nos ayudó a crecer y a ser mejores cada día. Momentos de prosperidad, otros de incertidumbre y preocupación. De pronto cuando creemos tener todo en la vida alguien o algo derrumba nuestro castillo, nuestro imperio. y allí estamos nosotros. A veces llenos de miedo, otras a la espera de q todo sea una pesadilla y tarde o temprano despertemos. Pero nunca debemos perder la esperanza,fue una de las reglas q puse en practica en mi vida lo hize de tal manera como crear un habito en mi vida cuando me dolia mucho mi pierna escuchaba musica pensaba en mis hijos y asi he logrado lo q hoy dia soy. De pronto al mirar alrededor siempre tenemos algo que nos dice que podemos resurgir. De todo debemos aprender. Aún cuando nos encontremos mirando con temor nuestro futuro, llenemos nuestro corazón y nuestra vida con un fuerte deseo de seguir. Que nada ni nadie nos desaliente. Somos nosotros los únicos que podemos elegir: Bajar los brazos ó seguir peleando. La vida no es fácil a veces. Pasamos por pruebas difíciles, pero siempre debe existir en cada uno de nosotros la fuerza necesaria que nos permita levantarnos y seguir caminando sobre todo tener Fe en Dios q es el q puede con todas nuestras cargas,no soy la super mujer pero si una mujer humilde luchadora y con tremendas ganas de vivir y si otras personas q tambien se encuentran en situaciones similares, si se proponen lo pueden lograr mil gracias muchas bendiciones para todos ! Chica panda q Dios te ilumine y seas una mujer prospera”.

Contacto: reneida1@hotmail.com