El documental “El lado oscuro del chocolate”

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“Un niño de Burkina Faso puede ser comprado por 230 Euros, y eso sin regatear; el precio incluye el transporte y el uso indefinido del niño. A la mayoría de los niños jamás se les paga”.

Documental El lado oscuro del chocolate

Muchos niños son comprados para trabajar como esclavos en las plantaciones de Costa Marfil y producir el cacao que luego se convierte en el chocolate que comemos. “Los niños no se compran” le dije una vez a mi hija, cuando ella tenía como cuatro años. Legalmente no, pero ilegalmente sí.  Aunque ¿qué importa que sea ilegal o no, si compañías legales como Nestlé, Hershey’s, Mars, Kraft  o Cargill (por nombrar solo algunas) siguen comprando el cacao  de las plantaciones en donde trabajan estos niños esclavos?

No sabemos nada ¿O es que no queremos saber nada? En caso de que sí quieras saber, aquí te dejo el documental “El lado oscuro del chocolate”.

@chicadelpanda

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Los niños pobres de USA , documental de BBC

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En USA

16 millones de niños son pobres

1 en 12 americanos están desempleados

Más de 1.5 millones de niños no tienen casa (homeless)

49 millones de personas  están por debajo de la línea de pobreza

El documental de la BBC muestra la cara infantil de la recesión, del desempleo y de todos los hogares que han tenido que ser abandonados por haber sido reposeídos por los bancos  (foreclosed). Aquí les dejo el video completo:

This World: America’s Poor Kids BBC Documentary

Para más información, ir al reportaje de The Telegraph, This World: America’s Poor Kids BBC

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El tiempo en la película In Time

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La película de ciencia ficción In Time (2011) , por esas casualidades de la vida, tiene que ver con el libro Inferno de Dan Brown que me acabo de leer, ya que ambos tocan el tema del transhumanismo. La novela de Dan Brown es en el presente, pero uno de sus personajes principales es un científico transhumanista (no digo más, para no arruinarles la lectura). En el caso de la película futurista de In Time, la raza humana ya ha sido modificada genéticamente.

Recomiendo la película, recomiendo el libro, ambos me dejaron pensando. Pero en el caso de la película, el sacudón fue mayor, a lo mejor porque trata el tema del tiempo.

En la  película, la gente está programada genéticamente para dejar de envejecer a los 25 años y tiene un reloj que es parte de su cuerpo. El dinero es el tiempo: un café, cuesta 5 minutos, por ejemplo, y en teoría, la gente puede vivir para siempre, así como en nuestro mundo, en teoría, todos pudiéramos ser millonarios.

A partir de los 25 años las personas tienen que ganarse su tiempo, y el protagonista (Justin Timberlake) siempre ha tenido menos horas en su reloj de lo que tiene el día. Si no trabaja un día, no gana tiempo y muere. Los millonarios, al contrario, son inmortales.

¿Qué tan ricos en tiempo somos? ¿Cuántas veces decimos que no tenemos tiempo? En algunos artículos que he leído sobre la felicidad, y sobre investigaciones que se han hecho en este respecto, dicen que después de cubrir las necesidades básicas, (en cuyo caso, más dinero sí quiere decir más felicidad)  más dinero no quiere decir más felicidad. ¿Será que más tiempo sí da felicidad? Sí, pero tampoco demasiado: los millonarios inmortales de la película no estaban particularmente  felices tampoco.

¿Y entonces qué? Se me ocurre pensar que uno podría analizar el asunto del tiempo, como si fuera dinero:  después de tener cubiertas nuestras necesidades básicas de tiempo (en donde más tiempo sí es más felicidad) , más tiempo, no quiere decir más felicidad.

 

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Porque sí

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Hace poco vi una película llamada El Exótico Hotel Marigold, en donde un grupo de jubilados ingleses se va a vivir a la India. Hay un hombre del grupo que destaca por lo bien que pudo adaptarse, mientras que una de las mujeres destaca porque no pudo adaptarse para nada. Ella le pregunta: ¿Cómo puedes soportar este país? ¿Qué ves que yo no veo? Y el le responde: La luz, los colores, me enseñan algo. Y la manera en que la gente ve la vida como un privilegio y no como un derecho.

En estos días aprecio más mi vida. Aprecio más esos minutos que tengo a mi disposición en este espacio de tiempo llamado ahora. Para hacerlo, he tenido que disciplinar mi mente y descartar los pensamientos que se empeñan en hablar del futuro. Sí, también he tenido que ahuyentar los del pasado. Pero en mi caso, me he dado cuenta que se me ha formado un hábito el pensar sobre lo que “voy a hacer”, así que esos son los pensamientos que estoy descartando con más frecuencia.

Estoy haciendo más cosas “porque sí”. Así que “porque sí”  llego hasta aquí con el post de hoy, y los invito a dejar sus comentarios : ) .

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

Las películas Cloud Atlas y The Life of Pi

Cuando estaba en el colegio  leí dos veces Cien años de soledad de Gabriel García Márquez. No crean que fue por amor al arte. Fue por amor a mi cerebro. La primera vez no entendí exactamente cómo se conectaba quién con quién y tenía que averiguarlo. Aunque debo admitir que la primera vez que lo leí me quedé con los ojos tan como huevos fritos, me quedé tan patitiesa con el libro en sí, que sí había algo de amor al arte. Pero eso fue la primera vez que lo leí. La segunda fue para desenrredarlo.

Algo así me pasó con la película Cloud Atlas. Los ojos de huevos fritos, pero esta vez mucho más. WOW. Aunque cuando terminó la película había entendido sólo la mitad, o menos. Con este croquis que encontré en internet entendí un poco más.

Cloud-Atlas-Whos-Who-1La película es tan densa que podría hacerse un post diferente para este blog por cada cinco minutos de la misma. No sólo por la trama, sino por los efectos especiales, los maquillajes, todo … ¡los maquillajes! Los directores son  Tom Tykwer y los hermanos Wachowski, los de la trilogía de The Matrix.

La parte que sí entendí y la que más me gustó fue la del futuro, la de Neo – Seoul, así como la del futuro remoto. Muy al estilo de The Matrix, el futuro es muy violento. Pero la humanidad sigue. Donde sea. Por cierto, China censuró 38 minutos de la película, por tener escenas demasiado apasionadas (¿?), pero sobre todo porque algunas de ellas eran homosexuales.

lifeofpiLa otra película que vi fue The Life of Pi, una auténtica obra de arte, de fondo y forma. Muy al estilo la película Big Fish de Tim Burton, lo que se recuerda, o lo que se imagina el oyente, no es exactamente lo que pasó. Se mete con la religión (Cloud Atlas también), en realidad, con todas las religiones, y tiene implicaciones muy profundas sobre lo que significan éstas. NO es para niños, es una película muy adulta. Ahora sí, les doy  un tip: no se distraigan en los últimos 15 minutos de la película, que son los que tienen la clave de todo.

Yo fui a verla de noche, llegué a mi casa y me dormí. Pero como a las tres de la mañana me desperté con la respuesta al enigma de lo que había pasado en la película. Y no pude volver a dormir ; ) . Así que están advertidos.

Ambas películas son un derroche de imaginación, efectos especiales y son tan profundas como quieran hacerse. Yo me he quedado pensando en la de Cloud Atlas por días y la de The Life of Pi me dejó una noche en vela. ¿Recomendadas? Sí, sobretodo si tienes ganas de poner el mundo al revés y dudar de todo.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

En Thneedville nos encanta vivir así

“No es lo que es, es en lo que puede convertirse”.
The Lorax

Hay dos canciones en la película The Lorax que que son poignantes, como si le pegaran un puño a uno. O por lo menos a mí. Son la canción de entrada Thneedville y la del muchacho que empieza a tener “éxito” en su empresa,  How bad can I be?  Para leer  o cantar las letras completas de todas las canciones pueden ir a: The Lorax lyrics Los soundtracks se los pongo más abajo.

Thneedville (extracto)

Here in Love-The-Life-We-Lead-Ville,
Destined-To-Succeed-Ville,
We-Are-All-Agreed-Ville!
We’re all we need

En la imagen de más arriba ven el carrito repartidor de aire fresco. El aire “natural” en Thneedville está tan contaminado que hay que comprarlo en botellas. ¿Por qué no hay árboles? Esa es la gran pregunta de la película y la que un niño se pone a investigar. Él descubre que en el pasado, la empresa de una persona los había destruído. Esa persona era buena, pero se había cegado por el éxito, y había hecho crecer su empresa indefinidamente, sin preocuparse por el hecho de que estaba talando todos los árboles que le daban materia prima.

How bad can I be? (extracto)

There’s a principle in business (principle in business)
That everybody knows is sound
It says the people with the money (people with the money)
Make this ever loving world go ‘round
So I’m biggering my company
I’m biggering my factory
I’m biggering my corporate sign
Everybody out there can take care of yours
And me? I’ll take care of mine mine mine mine mine

All the customers are buying
And the money is multiplying
And the PR people are lying
And the lawyers are denying
Who cares if a few trees are dying

La compañía tuvo que cerrar para siempre, pues terminó  cortando todos los árboles. Sin embargo, a alguien se le ocurrió otra millonaria idea, fabricar aire fresco y venderlo. Thneedville se veía perfecto (oigan la canción del principio) pero al final de la película, cuando el muchacho rompe las paredes de Thneedville, y después de salvar la última semilla, todos se dan cuenta que alrededor del pueblo, el mundo estaba destruído. Luego de discutir sobre si valía la pena salvar la semilla o no, deciden hacerlo, y es hablando de la semilla, que uno de los personajes de la película dice la frase que puse al principio del blog.

Por. Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

The Hunger Games y la contaminación mental

Vi la película The Hunger Games. Así es como se ve la gente que vive en The Capitol:

Y así es como se ve la gente del Distrito 12, que son mayoritariamente mineros de carbón:

Para que no se rebelen de nuevo en contra de The Capitol, se  realizan los Hunger Games, Juegos de Hambre, en donde un muchacho y una muchacha participan en un juego televisivo tipo reality show,  en donde la naturaleza está genéticamente modificada y controlada por nanotecnología, en donde solo debe sobrevivir una persona. Pero se manipula las mentes de todos: los de The Capitol están embobados frente a los televisores, entretenidos y totalmente ajenos a la realidad de los distritos; y la gente de los distritos, que literalmente pasa hambre y no tiene nada que perder rebelándose, son manipulados al instigar odio entre los distritos (divide y vencerás) y al darles un poco de esperanza al cambiar las reglas y hacer que “triunfe el amor” (cerca del final, cambian las reglas para que ganen dos personas de un solo distrito).

Esta película es fuerte: ver a un puñado de muchachos entre 14 y 18 años matándose entre ellos mientras el público sigue la “realidad” por televisión no es agradable, uno se indigna, por supuesto. Pero ahora pongamos una cámara enorme allá en el espacio para que nos vean los marcianos ¿Qué van a a ver? ¿No verán también un montón de gente pegada a la televisión asimilando información manipulada? ¿No verán un montón de gente siendo manipulada para que trabaje mucho y luego compre mucho, con la falsa esperanza de la felicidad ? ¿O para que vote por tal o cual?

Claro que ése no es el único twist que tiene esta historia. Por decir algo, en nuestro mundo, al igual que en la película, los que mueren por explosiones relacionadas con la industria de la energía, no son los que están mandando desde la capital. Son los que se ponen sus cascos y se meten en las minas de cobre o en las refinerías de petróleo. Pero al igual que en la película, la capacidad de manipulación de masas a través de los medios de comunicación es muy eficiente, y cualquier indignación o rebeldía es rápidamente acallada, haciendo que la atención de la gente se desvíe hacia otra “realidad”.

Hace un tiempito me di cuenta que muchos de mis pensamientos, de mis creencias del día a día, eran simplemente una repetición de lo que le había oído a alguien más. O en la televisión. O en la publicidad. Eso es terrible, más terrible si quieres escribir cosas originales. Así que para saber qué parte de mis pensamientos eran propios, y qué parte eran simples repeticiones, dejé de ver televisión y comencé a  bloquear de todos mis sentidos toda la publicidad que pude. Veo noticias, pero hago un esfuerzo en buscar diversas fuentes. También  comencé a pasar más tiempo sola,  sin ningún tipo de estímulo, por lo menos una vez durante el día. Ciertamente, no se puede eliminar en un 100% la contaminación mental, pero sí se  puede  Reducir.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com