Nosotras

“¿Nosotras? ¿Hay alguien más aquí?”, le preguntó Atreyu a Morla.

“Nosotras no hemos hablado con nadie desde hace miles de años,

así que empezamos a hablarnos a nosotras mismas”,

le respondió la vieja tortuga.

(La Historia Sin Fin, Michael Ende)

Hablando con nosotras mismas nos hemos encontrado últimamente. Nos hemos dado cuenta que nos gusta hablar la una con la otra (por la falta de blog), y que una tiene cosas que recordarle a la otra… ya, ya, calma que no estoy loca (creo, jeje). Hablar consigo mismo (me enteré ayer) hasta lo recomiendan en Sesame Street. Es una manera de recordar el objetivo en mente, de enfocarse, de no distraerse de la meta. “Eye on the goal” (¿O es “the ball? Anyway…)

Así que estamos diciéndonos a nosotras mismas ciertas frases durante el día, para no distraernos con la realidad… jajaja, eso suena un poco loco también, a ver, me explico. Es que a veces el día a día  puede ser árido, entonces  se nos olvida que tenemos una mente que es un océano. Así que la Chica del Panda Tattoo le dice a la mamá-lavaplatos que tiene que vivir con la expectativa de que ocurran cosas maravillosas: “vive con la expectativa de que te ocurrirán cosas increíbles”  (ha estado oyendo demasiado el Morning Uplift de The Honest Guys).

Nosotras estamos editando un libro maravilloso (ya les habíamos dicho que iban a ocurrir cosas maravillosas en nuestras vidas ¿No?) que es nada más y nada menos que lo mejor de este blog. Se llama “Siete maletas y siete ciudades, relatos de una mamá con sueño”. Nos encanta editar, pero también extrañamos escribir, así que aquí estamos. Pero  no hemos blogueado desde hace miles de años y empezamos a sospechar que se nos está olvidando cómo…

@chicadelpanda

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Meditaciones guiadas fantásticas

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Ahhh… aquí estoy de nuevo en mi burbuja… escribiendo el blog, quiero decir.

Hace como cinco años salí a una cena con otras expatriadas venezolanas y mientras estábamos en el carro rumbo al restaurant, una de ellas  (a quién acababa de conocer) dijo, dirigiéndose a mi amiga y a mí, que le gustaban los nombres de nuestras hijas, porque eran nombres fuertes, con personalidad (ella misma era fuerte y extrovertida, una persona muy agradable, y tenía unos cinco años más que yo, es decir, alrededor de los cuarenta, como yo ahora). Luego continuó diciendo -como quien cuenta que todas las semanas va a la peluquería- que tanto ella, como prácticamente todas las amigas de su edad, tomaban antidepresivos.

En ese momento, pensé – más no lo dije- ¿Será que para allá vamos todos? Ella era una persona exitosa en su  trabajo, incluso, con un negocio propio, con su propia familia, con hijos. ¿Qué onda? como dirían los mexicanos. Su comentario hizo que me pusiera en guardia: si a esta mujer tan echada pa’lante, le está pasando esto, pues le puede pasar a cualquiera.

Sí se me ha puesto un poco turbia la visión (metafóricamente hablando) y por eso no he escrito. ¿Es una cuestión de tomas de decisiones erradas? ¿De una casualidad?  ¿Será que es el cliché de la crisis de los cuarenta? ¿Inmadurez? ¿Por qué es que tantas cosas que antes eran claritas -claritas ya no lo son?

A pesar de tanta incertidumbre,  debido a que he hecho un gran esfuerzo en simplificarme la vida, tengo un recurso que me he ganado con mucho esfuerzo: se llama tiempo. Por ello he estado meditando, desde hace más de seis meses, a diario. Al principio lo hacía sin música, sin guías, por veinte minutos, y luego media hora diaria, e incluso una hora o más, en  los días de mayor desubique espiritual y emocional. ¿Me ha ayudado? ¡Sí, sí y si! Incluso muchas cosas están empezando a aclararse y a transformarse para mejor; pero es un proceso que está lejos de terminarse.

Ahora, los datos de qué videos he utilizado para meditar de manera guiada (decidí que si quería meditar más de veinte minutos necesitaba una voz que me hablara, porque de otra manera no iba a aguantar, y ha resultado magnífico). Los que más he utilizado vienen de dos fuentes creadoras: Paul Santisi y The Honest Guys.

-Paul Santisi es un americano muy intenso y motivado, de esos que te van a repetir mil veces que eres lo más maravilloso del mundo (lo puedo oír diciendo You are AWESOME!!!) y es excelente para momentos críticos en que necesitas power up.  Él usa unas técnicas de sonido que llama 3D sound que hace que te sientas cual Xavier en  X Men cuando se mete en cerebro y está tratando de llamar a los demás mutantes ¡Super cool!  Mis favoritos son Mind silence y I am, pero tiene variedad para todos. Hay que tomar en cuenta  que estos audios son largos y hace falta  bloquear una hora o más de tiempo para oírlos; (atención que hay algunos que no recomiendo como los del “energy coin”).

–  The Honest Guys son un par de ingleses y una inglesa. Uno hace la producción, otro es la voz de las meditaciones (también produce) y la parte femenina del grupo es la que escribe las meditaciones. La calidad es impecable, tanto de sonido, como de imágenes, como de redacción. Tienen muchísimas meditaciones guiadas, la mayoría de ellas cortas, y su objetivo principal es la relajación. La autora es fan de El Señor de los Anillos, así que han producido toda una serie de “Middle Earth Meditations” , sencillamente espectacular.

Al meditar fabrico como unas especies de bolsillos de aire espiritual  que me permiten hacerme responsable de mi bienestar emocional y, junto con esta manía de escribir este blog, me jalan hacia arriba a nivel emocional. Aquí te dejo los links con las meditaciones guiadas fantásticas que tanto me han ayudado a mí ¡Espero que las disfrutes!

@chicadelpanda

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Las películas Cloud Atlas y The Life of Pi

Cuando estaba en el colegio  leí dos veces Cien años de soledad de Gabriel García Márquez. No crean que fue por amor al arte. Fue por amor a mi cerebro. La primera vez no entendí exactamente cómo se conectaba quién con quién y tenía que averiguarlo. Aunque debo admitir que la primera vez que lo leí me quedé con los ojos tan como huevos fritos, me quedé tan patitiesa con el libro en sí, que sí había algo de amor al arte. Pero eso fue la primera vez que lo leí. La segunda fue para desenrredarlo.

Algo así me pasó con la película Cloud Atlas. Los ojos de huevos fritos, pero esta vez mucho más. WOW. Aunque cuando terminó la película había entendido sólo la mitad, o menos. Con este croquis que encontré en internet entendí un poco más.

Cloud-Atlas-Whos-Who-1La película es tan densa que podría hacerse un post diferente para este blog por cada cinco minutos de la misma. No sólo por la trama, sino por los efectos especiales, los maquillajes, todo … ¡los maquillajes! Los directores son  Tom Tykwer y los hermanos Wachowski, los de la trilogía de The Matrix.

La parte que sí entendí y la que más me gustó fue la del futuro, la de Neo – Seoul, así como la del futuro remoto. Muy al estilo de The Matrix, el futuro es muy violento. Pero la humanidad sigue. Donde sea. Por cierto, China censuró 38 minutos de la película, por tener escenas demasiado apasionadas (¿?), pero sobre todo porque algunas de ellas eran homosexuales.

lifeofpiLa otra película que vi fue The Life of Pi, una auténtica obra de arte, de fondo y forma. Muy al estilo la película Big Fish de Tim Burton, lo que se recuerda, o lo que se imagina el oyente, no es exactamente lo que pasó. Se mete con la religión (Cloud Atlas también), en realidad, con todas las religiones, y tiene implicaciones muy profundas sobre lo que significan éstas. NO es para niños, es una película muy adulta. Ahora sí, les doy  un tip: no se distraigan en los últimos 15 minutos de la película, que son los que tienen la clave de todo.

Yo fui a verla de noche, llegué a mi casa y me dormí. Pero como a las tres de la mañana me desperté con la respuesta al enigma de lo que había pasado en la película. Y no pude volver a dormir ; ) . Así que están advertidos.

Ambas películas son un derroche de imaginación, efectos especiales y son tan profundas como quieran hacerse. Yo me he quedado pensando en la de Cloud Atlas por días y la de The Life of Pi me dejó una noche en vela. ¿Recomendadas? Sí, sobretodo si tienes ganas de poner el mundo al revés y dudar de todo.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

The Hunger Games y la contaminación mental

Vi la película The Hunger Games. Así es como se ve la gente que vive en The Capitol:

Y así es como se ve la gente del Distrito 12, que son mayoritariamente mineros de carbón:

Para que no se rebelen de nuevo en contra de The Capitol, se  realizan los Hunger Games, Juegos de Hambre, en donde un muchacho y una muchacha participan en un juego televisivo tipo reality show,  en donde la naturaleza está genéticamente modificada y controlada por nanotecnología, en donde solo debe sobrevivir una persona. Pero se manipula las mentes de todos: los de The Capitol están embobados frente a los televisores, entretenidos y totalmente ajenos a la realidad de los distritos; y la gente de los distritos, que literalmente pasa hambre y no tiene nada que perder rebelándose, son manipulados al instigar odio entre los distritos (divide y vencerás) y al darles un poco de esperanza al cambiar las reglas y hacer que “triunfe el amor” (cerca del final, cambian las reglas para que ganen dos personas de un solo distrito).

Esta película es fuerte: ver a un puñado de muchachos entre 14 y 18 años matándose entre ellos mientras el público sigue la “realidad” por televisión no es agradable, uno se indigna, por supuesto. Pero ahora pongamos una cámara enorme allá en el espacio para que nos vean los marcianos ¿Qué van a a ver? ¿No verán también un montón de gente pegada a la televisión asimilando información manipulada? ¿No verán un montón de gente siendo manipulada para que trabaje mucho y luego compre mucho, con la falsa esperanza de la felicidad ? ¿O para que vote por tal o cual?

Claro que ése no es el único twist que tiene esta historia. Por decir algo, en nuestro mundo, al igual que en la película, los que mueren por explosiones relacionadas con la industria de la energía, no son los que están mandando desde la capital. Son los que se ponen sus cascos y se meten en las minas de cobre o en las refinerías de petróleo. Pero al igual que en la película, la capacidad de manipulación de masas a través de los medios de comunicación es muy eficiente, y cualquier indignación o rebeldía es rápidamente acallada, haciendo que la atención de la gente se desvíe hacia otra “realidad”.

Hace un tiempito me di cuenta que muchos de mis pensamientos, de mis creencias del día a día, eran simplemente una repetición de lo que le había oído a alguien más. O en la televisión. O en la publicidad. Eso es terrible, más terrible si quieres escribir cosas originales. Así que para saber qué parte de mis pensamientos eran propios, y qué parte eran simples repeticiones, dejé de ver televisión y comencé a  bloquear de todos mis sentidos toda la publicidad que pude. Veo noticias, pero hago un esfuerzo en buscar diversas fuentes. También  comencé a pasar más tiempo sola,  sin ningún tipo de estímulo, por lo menos una vez durante el día. Ciertamente, no se puede eliminar en un 100% la contaminación mental, pero sí se  puede  Reducir.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

La adversidad es parte de nuestra vida

La frase de arriba no es mía, la saqué de una charla en Ted.com que dio Aimee Mullins (en la foto). Llevo ya varias semanas pensando en cómo meter esta charla en este blog, y hoy me decidí  porque  vi la película Cómo entrenar a un dragón  y pensé: ¡Es un signo del destino! 

Para ver el video de Aimee Mullins  con subtítulos en español vayan a este link: Aimee Mullins – The opportunity of adversity

Al igual que Aimee, el protagonista pierde parte de su cuerpo. Pero lo interesante es que, como el pueblo vikingo al que pertenece, está tan acostumbrado a la adversidad – ya sea por el clima, o por los dragones que queman casas o se comen piernas – la situación de la pérdida de media pierna del muchacho es percibida por ellos de la misma manera que lo hace Aimee Mullins cuando dice que “la adversidad es parte de nuestra vida”  y el final es feliz, con el protagonista y sus amigos volando en sus dragones.

@chicadelpanda

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La película Amanecer de la Saga Crepúsculo

Yo confieso que a mis 37 años soy una Twifan: no es mi culpa que cuando yo tenía 17 años, Stephenie Meyer también fuera una  adolescente y por lo tanto, tampoco hubiera escrito la famosa saga. Así que no soy muy objetiva con el asunto, pero haré el intento.

¡¡¡¡¡ LA PELÍCULA ES BUENÍIIIIIIISIMAAA!!!!

(Miren que me controlé, había pensado poner más signos de exclamación). Yo me leí dos veces esa parte del libro – que para mí es la mejor de toda la saga – y les puedo decir que la película es tan fiel al libro como puede llegar a ser una película. Yo hubiera añadido algunas cosas, como una explicación más exhaustiva de por qué uno está aterrorizado durante medio libro, pensando que Bella va a dar a luz un monstruo que se va a comer todo Forks, pero está bien.

Lo que más me sorprendió fueron los efectos especiales: nada de esos pésimos efectos de las partes 2 y 3 que hasta daban risa. No, no, ahora los efectos son dignos de Harry Potter y de CSI. Para mi satisfacción, retomaron de la primera película,  los acercamientos de cámara a las caras de los protagonistas, algunas de las canciones claves y  el detalle simpático de tener a la autora de los libros como extra.

Por supuesto, como casi siempre ocurre, la película no puede suplir el libro. Son las emociones, es la angustia, el alivio, en donde uno es el protagonista, no Bella, no Edward, sino uno mismo, que se convierte en un personaje. Con la película, por más espectacular que sea, eso es lo que uno siempre es, un espectador. Cuando lees, eres el protagonista… sin embargo, creo que la imaginación nunca me hubiera dado como para crear a un Robert Pattinson, ni para las escenas en la Isla Esme, etc, etc, así que ¡Vayan a ver la película!

Por Michelle Lorena Hardy –   Chicadelpanda.com

Oyendo diosas, gnomos y otros seres

Me da una gran tranquilidad oír a   Elizabeth Gilbert en Ted.com,  porque me hace recordar que no estoy tan loca, o que al menos hay otros locos peores que yo.

Su charla es una deliciosa mezcla de magia y misticismo en la que explica, más o menos racionalmente, que ella prefiere pensar que  realiza su trabajo creativo siguiendo las guías que hadas, genios, dioses y musas le regalan. Elizabeth Gilbert es la autora el bestseller Eat, Pray, Love.

Habiendo dicho esto, quería contarles una anécdota. Mi segundo hijo nació el 26 de enero de 2010.  Hace unos meses, abriendo un libro llamado El Tarot de los Gnomos*  que me regaló mi novio (ahora mi esposo) en nuestra primera cita formal en  1999, leo la siguiente dedicatoria:

Per una grande persona che crede in gnomos,

come crede nella vita e anche in me!

(para una gran persona que cree en gnomos, como cree en la vida y también en mí) firmado el 26 de enero de 1999 (¡ !).

Keep showing up, como dice Elizabeth y ¡OLÉ!

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*Autores: Giordano Berti, Antonio Lupatelli