Safi la gatita

Antes de mudarnos de apartamento, les dije a mis hijos que íbamos a adoptar una gatita. Quería que vieran el cambio como algo bueno, y hasta yo misma quería tener algo con qué ilusionarme. He leído muchos blogs de personas que se han divorciado, y en uno de ellos la autora hablaba de cómo le había ayudado su perro. Nosotros ya habíamos tenido a una gata por nueve años, así que optamos por buscar una gatita.

Me metí en un grupo de adopción de perros y gatos en Facebook, y poco después conseguí la gatita que buscábamos. El muchacho que la estaba poniendo en adopción tenía en su imagen de fondo a un personaje de unas caricaturas que R, mi hija de trece años, adora, así que pensé, ‘es una señal!’.

Los tres nos hemos encariñado con ella. Le pusimos de nombre Sapphire (Zafiro), que es el personaje de Steven Universe que tenía el muchacho que la dio en adopción, en su muro de Facebook. Le escribí para contarle cómo la habíamos llamado, y resulta que la mamá se llamaba igual (ellos habían rescatado a la mamá, embarazada, de la calle).

Sapphire se convirtió en Safi rapidito, porque era muy largo de pronunciar, y ya ha contribuido mucho en nuestras vidas en las pocas semanas que ha estado aquí. Sobretodo, ha cambiado mucho la rutina de S, mi hijo de ocho años, pues a cada rato juega con ella, la carga y la acaricia.

Para mí ha sido fuente de distracción y hasta de calma. Qué lindo es tener una mascota otra vez.

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Depende de la hora del día

Mentiría si digo que hoy es un día triste, pero también mentiría si digo que no lo es.

Hoy ha sido un día extremo, de entre los días tipo “Michelle, separada”. Baja y baja el carrito de las emociones por su montaña rusa y de la nada, una vuelta violenta de 90 grados en horizontal para alinearse y comenzar otra vez, sube, sube… y luego otra vuelta, un pequeño círculo horizontal, para luego, repentinamente bajar a cientos de kilómetros por hora…

Mi día empezó llorando y al mediodía estaba riendo.

Me han preguntado, cuando la gente se entera que estoy separada, “y cómo estás?” y yo respondo “depende de la hora del día”.

Son las 6:24 pm y tengo agua en los ojos, pero las lágrimas no se deciden a caer.

Ya hace un año que …

la nave en que viajaba dejó de funcionar.

Empezó a echar humo, todas las alarmas se dispararon, mayday, mayday…

Crash.

Desorientada, salí de ella. Todavía no entiendo bien donde estoy.

Como Buzz Light Year, cuando se dio cuenta que no era un Space Ranger… “all those years of academy training wasted!” (todos esos años de entrenamiento de academia, desperdiciados!) así estoy yo.

Y así, como él, recuerdo que hay dos niños que me quieren más que nadie.

Y trato de repararme, busco el brazo que se me cayó, me lo vuelvo a poner, y comienzo la odisea de llegar a ellos.

Cuando lo hago, me ven, y dicen: “Oh, look, I found her. She was here all along” (Oh, mira, la encontré. Ella estuvo aquí todo el tiempo), sin saber que su mamá, en realidad, estuvo muy lejos.

A pesar de todo, de alguna manera siempre logro regresar a ellos.

Siempre. No se cómo, no hay explicación. A mí me gusta pensar que es un milagro, el milagro de ser mamá.

Orphan Black, una serie femenina y violenta

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Rachel, Alyson, Sarah, Cosima y Helena (en la imagen, de izquierda a derecha) son los personajes principales de la serie Orphan Black, en la que Sarah es la heroína estereotípica, huérfana y rebelde, que todos conocemos, pero que además tiene la originalidad de ser madre soltera. Por qué se parecen tanto entre sí? Porque son clones.

Haciendo todos estos roles y muchos más, se encuentra Tatiana Maslani, una canadiense que me ha dejado casi en shock con la calidad de todas sus actuaciones. Ella no solo hace que cada personaje hable, se mueva y se exprese diferente, sino que es muy frecuente que un personaje se haga pasar por otro. La complicidad que esto crea con la audiencia es fenomenal, a uno le provoca gritar a la pantalla, “pero cómo no ves que no es Alyson, es obvio que no es … sí, es cierto, hasta cambió el acento y la manera de moverse, pero no es!”

423 best images about Orphan Black...YUP! I'm obsessed! on Pinterest | Seasons, Actresses and Orphan

Una de las genialidades de esta serie es que te muestra cómo una persona tiene la capacidad de transformarse físicamente (particularmente las mujeres), por un lado, y por otro, que son tantas los personajes femeninos que aparecen, que uno no puede dejar de identificarse auque sea un poco con varios de ellos.

Cosima, buscando intelectualizar las situaciones, me recuerda a mi misma, pero también soy un poco Alyson, metida en el mundo de de sus hijos, y por supuesto, me gustaría ser tan valiente como Sarah. Me imagino que los productores hicieron bien su trabajo, no es extraño que los personajes con los que me identifico más, sean también los principales.

Al principio también añadí Rachel entre los clones importantes porque es la gran villana de la serie. Al principio uno la odia a morir, pero al final de la serie ya no tanto.

Helena, la psicópata asesina entrenada, es el personaje más extremo y controversial, y por lo tanto, el más interesante. En uno de los capítulos unos mafiosos amenazan con matar a los hijos de Alyson, y ella reacciona con una frase que se hizo famosa en internet: “You should not threaten babies” (No deberías amenazar a los bebés) con su fuerte acento ucraniano. Poco después los pobres mafiosos no la vivieron para contarlo. Sin ella, Orphan Black no sería lo mismo.

Esta serie es ciencia ficción, drama, acción y comedia, pero yo diría que sobretodo, es un programa femenino, pues los personajes más interesantes son todos mujeres (excepto, Felix, el hermano de Sarah, quien es divertidísimo y también aporta mucho).

Un programa muy femenino y al mismo tiempo, con mucha violencia… extraño, no? Sí, lo es, y la combinación resultó excelente.

La serie también nos devuelve a las preguntas trilladas, pero erróneamente formuladas: Es la ciencia buena o mala? Son las armas buenas o malas? Este … – ojos que miran hacia arriba a la derecha y a la izquierda rápidamente- … pues “buenos” y “malos” son los humanos que son los que deciden qué hacer con ellas … #HeDicho!

(Spoilers alert con la escena de más abajo!!)

Orphan Black está disponible en Netflix.

Que tengas un gran día!

Nosotros los introvertidos

Mis hijos me enseñan todo el tiempo. No solo siendo ellos, sino explicándome los temas que les gustan. Ellos mismos investigan  y luego me comentan.

Por ejemplo, S de ocho años, me mostró un video que consiguió sobre la profundidad del océano. También, por supuesto, me cuenta sobre todos los pormenores de Splatoon 2, el juego de Nintendo Switch que le encanta.

R, de trece, me ha mostrado videos sobre animación, por ejemplo, y también me cuenta sobre los libros que lee, como recientemente, que estaba leyendo Percy Jackson.

Uno de los descubrimientos de R en internet que más me ha llamado la atención, ha sido en el ámbito emocional. Ella se autoproclamó introvertida y me pasa los artículos que consigue. Qué maravilla. Yo creo que ni sabía que existía esa palabra hasta que llegué a mis veinte.

Yo también soy introvertida, y así mismo lo es mi hijo. Ser introvertido en una cultura latinoamericana puede ser visto como algo malo y sospechoso. Es más, diciéndolo ahora me siento como saliendo del clóset.

Una persona introvertida no es antisocial necesariamente. Lo que sucede es que tenemos mundos internos muy grandes, por un lado, y por otro, nos agotamos fácilmente cuando socializamos con mucha gente a la vez (al contrario de los extrovertidos, que mas bien se recargan de energía). Los introvertidos nos recargamos cuando estamos solos.

Por eso yo les dejo a mis hijos que estén solos haciendo lo que les provoque gran parte de la tarde, e incluso gran parte de los fines de semana. Lo hago porque yo sé lo que se siente después de estar  con demasiada gente por demasiado tiempo (en el caso de ellos, están siete horas en el colegio). Se siente un agotamiento total y hace falta recargarse de energía. Ellos necesitan su soledad, igual que yo.

Charge Up Your Introvert Voice

Mucha gente piensa que a los introvertidos hay que convertirlos en extrovertidos. Eso es así tan loco como tratar de convertir a un homosexual en heterosexual. No se puede. Lo que sí podemos es actuar “fuera de carácter” (como dice Brian Little, en su charla Who are you really? The puzzle of personality) porque tenemos un proyecto un mente. Por ejemplo, él dice que aunque es introvertido, actúa extrovertidamente cuando da clases, por necesidad. Pero eso es de a ratos. No podemos actuar como extrovertidos todo el tiempo.

Los introvertidos sí somos seres sociales, si nos gusta una fiesta (ok, no siempre). Lo que sucede es que necesitamos mucho más tiempo solos que la gente extrovertida. Después de una fiesta, un extrovertido va a otra, o al día siguiente continúa con todos sus compromisos sociales. Si yo hago eso, sin descanso de por medio, me agoto y hasta me pongo de mal humor.

A mí me gusta como soy, y me gusta como son mis hijos. El mundo necesita extrovertidos e introvertidos, y toda la variedad de gente que somos los millones de personas que vivimos en este planeta. Seamos comprensivos con los demás, que en la diferencia nos nutrimos unos con otros. La clave es  aceptarmos como somos.

Y como dice Brian Little al final de su charla: si ves que voy al baño y me tardo un poco más, no me persigas! Que lo único que necesito es estar sola un ratico.

Libertad es riesgo

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Esa atractiva mujer con un tatuaje en el tobillo izquierdo, con tres pulseras de cordón en el derecho y otras tantas en las muñecas, de traje de baño negro, lentes de natación  y una gorra blanca, soy yo. Ya dejé de ser La Chica del Panda Tattoo (así se llamaba este blog en sus inicios) para ser La Nadadora del Tatuaje del Infinito (no, mentira no le voy a cambiar el nombre al blog). Ya es hora de enfrentar la realidad de que ya no soy más una chica, a pesar de que literalmente hablando siempre lo seré (mido 1.53 m, casi del tamaño de Lady Gaga). También es hora de enfrentar la realidad de que no tengo a nadie que me diga que soy bonita, o que me diga cualquier otro piropo, así que me toca a mí.

Una vez leí que podíamos entender la necesidad de poner límites a nuestros hijos, si considerábamos el siguiente experimento. En la primera parte, unos niños jugaban en un parque infantil, dentro de una cerca que rodeaba los juegos. En ese caso, muchos de los niños llegaban hasta la cerca y jugaban allí, o corrían desprecupadamente por todas partes, siempre dentro de la cerca. En la segunda parte del experimento, quitaron la cerca. Lo que hacían los niños entonces eran quedarse en los juegos, sin aventurarse a ir a más lejos.

Ahora que estoy separada, me siento como esos niños que siempre habían jugado dentro de la cerca, pero que de repente se la quitaron. Excelente, ahora tengo toda libertad, y hay un infinito de posibilidades. Pero al mismo tiempo no sé qué hay allá afuera, y mi instinto es quedarme cerca de los juegos. Poco a poco estoy haciendo expediciones para ver qué es lo que hay más allá. Me acerco a un árbol, lo analizo, le tomo fotos, ¿Será seguro encaramarse en él? Me regreso a los juegos. Salgo otra vez, me meto en unos arbustos ¿Tendrán espinas? Y  me devuelvo otra vez. Salgo a correr y de repente pienso, “mejor voy más lento, no vaya a ser que aparezca un precipicio que no haya visto y me caiga”.

Justo hoy leí, en un comentario que me dejaron, esta frase: “riesgo es libertad” a lo que yo le contesté, “y viceversa,  libertad es riesgo”. Sé que para muchos que ya han estado jugando allá afuera por mucho tiempo,  no entienden por qué no aprovecho mi recién adquirida libertad para salir a volar o correr. Se les olvida que hubo una época, hace mucho tiempo, cuando tampoco sabían qué había allá afuera, y que les tomó tiempo explorar y saber por dónde era conveniente meterse y por dónde no.

En esas estoy yo ahora, aprendiendo por dónde y hasta dónde puedo llegar. Así como me tengo que inventar nuevos sueños para suplantar los que se me cayeron, también tengo que hacer el papel de ser mis propios padres y averiguar dónde están mis nuevos límites, para así poder aprovechar mi nueva libertad, sin ansiedad.

Abriendo un nuevo capítulo de vida

Me separé de mi esposo y por eso no me habían visto por aquí desde hace bastante tiempo. Se me destrozaron 18 años de esperanzas y sueños, y no tenía ganas de escribir.

Ya hoy, 17 de abril de 2018, he decidido regresar al blog. Voy a continuar hablando sobre creatividad, optimismo, ser padres, minimalismo, sencillez, estilo de vida responsable hacia nuestro planeta y sobre la aventura de ser una nómada terrícola.
 Hasta ahora no he hablado de mi esposo, y voy a continuar sin hacerlo. Lo que sí quisiera dejar claro es que esta separación es para siempre, no hay vuelta atrás. De hecho, recomenzar este blog es la apertura oficial de un nuevo capítulo de mi vida.

Quisiera dar las gracias a mi amiga y artista Luli Trujillo por enviarme este maravilloso video sobre creatividad que quiero compartir con ustedes (al final del post). Según este, solo el 2 – 3 % de los adultos somos creativos. Somos unas privilegiadas Luli!

Mis hijos están bien. Una separación nunca es fácil, pero cuento con los niños más resilientes de la Tierra. Yo me he tenido que inyectar coraje a fuerzas para reemplazar todas las energías que se me han ido de tanto llorar. Pero aquí sigo, vivita y escribiendo!

La vida en esta Tierra es un privilegio y quiero seguir compartiendo en este blog los apuntes que voy tomando de ella. Sin embargo,
 todos necesitamos un empujoncito. Motívenme un poquito dejándome “me gustas” , compartiendo este post y tipeando sus comentarios. Les estaré eternamente agradecida.

Les deseo que tengan un maravilloso día, y si, como yo, ven que sus sueños se desbaratan, tómense un tiempo para recomponerse y comiencen a inventarse otros. La esperanza de un futuro mejor es lo que nos mueve a seguir caminando. Si no la tenemos, hay que inventarla!

Los “asuntos de mujeres” son de todos

Los asuntos que tienen que ver con los niños, la planificación familiar y el aborto, son, supuestamente, asuntos “de mujeres”.

Cuando yo vivía en Guadalajara, México, la señora que trabajaba conmigo en la casa tenía siete hijas. “¿No ha usado anticonceptivos?” le pregunté una vez. “Sí, pero a veces se me olvidaba”, fue la respuesta. Al esposo no le gustaba eso del preservativo. “Por un tiempo usé una t de cobre, pero me la tuvieron que quitar”, me aclaró. Su mamá, sin embargo, había parido veinte hijos. Sí, leíste bien, “20”.

En Guadalajara, muchas personas de mi generación, o de la generación anterior – e incluso de mi mismo nivel social- venían  de familias numerosas, de 8, 10 o más hermanos (al principio cuando me lo decían, ponía cara de sorprendida, hasta que poco a poco me di cuenta que era algo muy normal).  Una vez le pregunté a una señora, la cual tenía 13 hermanos: “¿Cómo hacía tu mamá con tantos hijos?”Comíamos frijoles todos los días, y cuando mi mamá lavaba la ropa, la dejaba en un montón y uno tenía que ir a buscarla uno mismo”, fue su respuesta.

Pienso que debemos conversar tanto con  nuestros hijos como con nuestras hijas, no solo sobre cuestiones de sexualidad, sino también sobre “niños, planificación familiar y aborto” (con información acorde a su edad, por supuesto). ¿Cuáles son tus puntos de vista al respecto? ¿Cuáles son las opiniones de tus hijos?

@chicadelpanda

chicadelpanda.com