¡Tiburón! ¡Cuidado con los humanos!

sopa-de-aleta-de-tiburon

Mi hijo es fan de los  tiburones de unas semanas para acá y a mi hija le asignaron hablar de tiburones en su clase de inglés. Listo, hoy es el día en que se habla de tiburones en este blog.

Cuando uno no sabe, no sabe y se lava las manos. ¿Será por eso que a veces no queremos enterarnos de ciertas cosas? Pues a mí ya me tocó saber, y no me puedo echar para atrás. Esas deliciosas empanadas de cazón que me comía en Venezuela se quedaron en el pasado. ¿Qué es un cazón? Es un tiburón bebé.

El caso de los tiburones es que, como lo que interesa a la mayoría de sus pescadores  son las aletas, se las cortan mientras están vivos y luego los lanzan al mar… vivos, pero sin aletas; así se ahorran combustible y son más eficientes (ya que no hay que transportar tanto peso).

Ahora qué tiene qué ver esto con el cazón, ya que no sufre, pues lo matan entero. Pues sí sufrimos todos cuando matamos a la cabeza de la cadena alimenticia, cuando la matamos antes de que haya tenido oportunidad de reproducirse.

¿Qué se está haciendo al respecto? Por ejemplo, Nueva York prohibió la venta de aleta de tiburón hace apenas unos días (julio 2013) y en Europa se prohibió por completo  la amputación de las aletas de tiburón abordo de los barcos este pasado junio de 2013 (antes estaba prohibida, pero con excepciones). También en este julio de 2013, se prohibieron las aletas de tiburón en California , en donde se concentra el mayor consumo de éstas en Estados Unidos.

Sin embargo, como ven el infográfico (2011) la situación es grave y el resto del mundo en donde no está prohibido consumir aletas de tiburón, es bien grande. ¿Será que cuando a mis bisnietos les dé por investigar  sobre tiburones … todavía existirán?

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

shark-finning_50290cffe6440

Anuncios

La basura no se debe ver

http://www.elsiglo.com/mensual/2012/10/24/inicio.asp

Entonces comprendí que cada animal que vemos en la calle está lleno de plástico.

Clementine Pauws , Presidente de Karuna Society.

Documental The Plastic Cow (La vaca plástica)

¿Qué fue lo que vio Clementine Pauws para decir esto? En el refugio para animales que maneja en India, se hacen cirugías a vacas que previamente han estado libres en las calles y que han comido la basura que han encontrado. Aunque se ven gordas, no lo están: 50 kl de plástico es la cantidad promedio de plástico que se extrae de cada vaca en cada intervención quirúrgica.

Ahora traigamos el asunto de la basura más cerca, aquí en Ciudad de Panamá. Aquí también se encuentra basura en casi todas las calles. Pero lo grave no es la basura que el peatón o el conductor tira en la calle indiscriminadamente. El problema es que la costumbre  es almacenar las bolsas de basura de los gigantescos edificios, de los negocios y de las casas en la acera, ya sea en el piso, o dentro de unas cestas de metal que no son reales contenedores, pues la basura queda expuesta, y aunque los perros no la alcanzan en los contenedores de forma de trofeo, sí la alcanzan los pájaros, atrae ratas y se crea un horroroso espectáculo visual acompañado de olores fétidos.

Pero el asunto no se queda allí. Esa costumbre de dejar la basura en la acera hasta que vengan a buscarla es un problema de salud pública y un problema de crueldad animal también. Los animales comen la basura contaminada y van a diseminar los gérmenes a otras partes (problema de salud pública) o se enferman o mueren (crueldad hacia los animales).

Este problema requiere intervención del gobierno con reglas claras que prohíban el almacenamiento de basura en la acera por un lado, y que implementen horarios fijos de recolección por otro. Clementine Pauws dice los animales no deberían estar expuestos a la basura que nosotros producimos. Pues por extensión podemos decir que los ciudadanos que caminamos por la ciudad mucho menos.

Yo entiendo a la gente que  va caminando y bota la basura en la calle (aunque no la justifico). Me he puesto en sus zapatos: vengo en un bus desde bien lejos, con mi jugo en la mano, y aunque veo un pipote de basura por allá a cuadra y media, prefiero botarla aquí mismo porque:

Primero, aunque camine la cuadra y media para llegar al pote de basura, la calle en donde estoy ya se ve fea por todas las bolsas de  basura depositadas en la acera por los edificios, casas, restaurantes y tiendas;

Segundo, lo más probable es que ese pipote esté lleno ya, y esté rodeado de basura en el piso, así que ¿para qué hacer el esfuerzo?

Tercero, nadie me ha enseñado que si no hay dónde disponer de la basura adecuadamente (porque el pipote esté ya lleno, por ejemplo) debo cargar con ella hasta que consiga dónde hacerlo.

Cuarto, ¿por qué no dejar basura en la calle, si hasta los mismos empleados del aseo van dejando las bolsas blancas llenas de basura en el medio de la acera?

La cuestión es: el gran problema de la basura en Ciudad de Panamá NO  es la gente que tira basura en la calle.  El gran problema es que la basura que sale de los enormes edificios, casas y negocios, es almacenada en la acera y queda expuesta a todo el mundo hasta que el camión de la basura se le ocurra llegar.

Por supuesto que todos podemos aportar para solucionar este problema. Sin embargo, el que tiene el sartén por el mango es el gobierno, que es el que tiene que decidir meterle recursos económicos y humanos a este asunto, así como implementar horarios fijos de recolección  y poner multas a los edificios, casas y negocios que almacenen basura en la acera. Con legislación adecuada y  horarios confiables la población podrá (y deberá, en cumplimiento de las normas) sacar la basura solo cuando el camión pase.

Como dicen en el documental The Plastic Cow, no hace falta que uno sea amante de los animales para darse cuenta que eso (que un animal muera por ingestión de basura plástica) está mal. Ninguna ciudad debería tener bolsas de basura en las aceras. La basura no se debe ver.

Por Michelle Lorena Hardy  –  Chicadelpanda.com

Buenos hábitos ecológicos de los países en que he vivido

A veces hace falta que venga alguien de afuera para que vea con otro lente la realidad de una ciudad, o un país. Cuando uno lleva mucho tiempo viviendo en un sitio, ciertas cosas pasan a ser tan obvias que uno se olvida de su existencia.

Como he vivido en varias ciudades, quisiera compartir con ustedes algunas buenas costumbres o maneras de pensar, que he ido recogiendo en el camino. Bueno en este caso se refiere a que es respetuoso con el ambiente.

Caracas, Venezuela

De esto no me di cuenta yo, que viví en mi ciudad natal hasta los 29 años. Se dio cuenta un amigo rumano de mi hermana, quien comentó algo así:  ustedes viven en mayor contacto con la naturaleza que en ninguna otra parte que yo haya visto. Hay jardines adentro, no solo afuera, de las casas. Ciertamente, algunas casas tienen jardines adentro, pero yo nunca he visitado una casa en Caracas que no tenga matas. Por otro lado, usualmente no hay aire acondicionado en donde uno vive, sólo en oficinas o en lugares públicos (mucho menos calefacción). La última vez que fui a Caracas – ya estaba viviendo en Santiago, Chile ciudad que aunque es muy bonita, ni de cerca tiene la vegetación de Caracas-  recuerdo que le dije felizmente a mis compadres, viendo su jardín: me siento en la selva.

Tener matas y no depender de un sistema de climatización, disminuye la producción de gases de invernadero (que empeoran el calentamiento global) .

New Jersey, Estados Unidos

Morris County tenía una biblioteca central gigantesca, acompañada de pequeñas bibliotecas locales. Creo que es lo mismo en todo Estados Unidos, pues en Miami, aunque el sistema de bibliotecas no era tan espectacular, era muy bueno también.

Esto es respetuoso con la naturaleza porque permite a los comedores de libros reducir su consumo. Se salvan árboles, se evita la producción de gases de invernadero en el transporte, y  se disminuye la basura.

Miami, Estados Unidos

Una sola palabra: Goodwill. Cuando empecé a donar artículos de mi casa para simplificar mi vida, me di cuenta que en el camión que las recibían había cosas maravillosas: juguetes prácticamente nuevos, ropa, libros, etc, ¿Qué hacen con todo eso? Le pregunté a la persona que estaba en el camión. Se llevan a las tiendas Goodwill y allí se venden. El dinero va a la organización, que ayuda a personas que tengan alguna discapacidad.  Así que hice que me hice clienta. A veces compraba las cosas y las volvía a donar (por ejemplo una serie de VHS de los Muppets).

Lo respetuoso con el ambiente se refiere a que se reúsan las cosas por un lado (no terminan en el basurero ) y por otro, no se usan recursos para fabricar cosas que ya existen.

Milán, Italia

No se compra en cantidades, sino en calidad. Primero: a nadie le importa que le vean a uno 80 veces la misma ropa, eso es lo normal. El secreto: esa ropa es de calidad, no hace falta tener el closet repleto de ropa barata. Segundo: todo el mundo recicla, porque en cada edificio hay un pote para cada material.  Tercero: la gente anda a pie, en bicicleta, en metro o en tram; el que anda en auto usualmente anda en un minicooper  o algún  otro carrito pequeño. Cuarto: nadie usa ni microondas ni muchos menos, pecado mortal, secadora (la cual además de gastar mucha electricidad, echa a perder más rápido la ropa).  Quinto: existen los huevos de gallinas felices que viven en un corral, al aire libre (en contraste con los que se venden en todas partes, que vienen de gallinas deprimidas y estresadas que viven en jaulas sin moverse, y sin ver la luz del sol, en una fábrica).

Pero lo más importante es que todos los italianos que conocí tienen este credo: la comida que se hace en casa es mejor que la de cualquier restaurant. Desde cero, por supuesto, no estamos hablando de la pizza que se descongela. Comer en casa siempre será más respetuoso con la naturaleza que comer afuera, sobretodo en el caso de la comida rápida, o en donde se usan artículos desechables (servilletas, manteles, vasos, cubiertos, bolsitas de azúcar, etc).

Guadalajara, México

Como en Caracas, la mayoría de la gente no tiene aire acondicionado, y tampoco usan calefacción. También es muy común secar la ropa al aire libre. Como en Italia, les gusta cocinar en casa. Estar orgulloso de la propia cocina, como en México o Italia, es bueno para el ambiente.

Santiago, Chile

Transportarse en bicicleta.  Mucha gente anda en bicicleta porque hay vías especiales para éstas, las aceras para caminar están en buen estado – y además son anchas – los autos no se estacionan en ellas, hay rampas, hay estacionamientos de bicicletas, y hay semáforos de peatones (a veces incluso de bicicletas) por todas partes.

____

Este resumen se refiere a lo que yo aprendí, pero estoy segura que si le preguntan a otra persona, va a responder algo diferente. A veces las cosas que a uno le parecen una locura son totalmente normales en otro país. Algunos hábitos se pueden aplicar en todas partes, otras no. Pero es bueno saber qué hacen en otros países, porque a lo mejor nos sirve, así como  también es bueno saber qué estamos haciendo bien y aplaudirnos por eso.

Por Michelle Lorena Hardy  –  Chicadelpanda.com

Lo que la chica que no se bajó de un árbol por 2 años tiene que decir

Julia Butterfly Hill (nacida el 18 de febrero 1974 como Julia Lorraine Hill) es una activista y ambientalista  americana. Hill es mejor conocida por haber vivido en un Sequoya de California (California Redwood) de 55 m de alto, de aproximadamente 1500 años (edad basada en el conteo de los anillos de un sequoya un poco más pequeño  que había sido cortado cerca de allí) por 738 días entre el 10 de Diciembre de 1997 y el 18 de  Diciembre de 1999. Hill vivió en el árbol, conocido  afectuosamente como Luna, para evitar que los leñadores de la compañía  Pacific Lumber lo cortaran. Es la autora del libro The Legacy of Luna (El legado de Luna) y es co-autora de One Makes the Difference (Uno hace la diferencia) . Traducido de Wikipedia

Julia Butterfly Hill’s dio una maravillosa charla en  2010, aquí les traduzco algunas de sus frases y pensamientos:

Cada escogencia (o decision) cambia el mundo.

Es imposible no hacer una diferencia.

Cada uno de nosotros somos ancestros del futuro.

La desconexión es una enfermedad. Si estamos desconectados de la Tierra, podemos destruirla y no darnos cuenta que estamos destruyéndonos a nosotros mismos… si estamos desconectados de la gente, podemos lanzarles bombas y llamarlos estadísticas. A menos que seamos concientes de ella, esa enfermedad se manifiesta una y otra vez.

La gente viene y me dice “Julia , gracias por haber vivido en ese árbol por dos años y 8 días. Yo nunca lo hubiera podido hacer. Y siempre les respondo: yo tampoco lo hubiera podido hacer.  Yo no planeé vivir en un árbol por 2 años y 8 días.  Si yo hubiera visto lo que venía, nunca lo hubiera hecho. Me hubiera dado demasiado miedo, porque mi cabeza hubiera dicho: “eso no es posible”.

Estoy comprometida a vivir enamorada, de una manera completa y en el presente.

Cada decisión tiene un hilo que está conectado antes y después. Si tuviéramos que estar presentes a cada cosa que compramos o que botamos, ¿Dónde está ese hilo?  ¿A quién está impactando? Si tuviéramos que caminar el impacto de cada decisión  que hacemos cada día, pienso que nuestras acciones empezarían a cambiar. Porque el amor nos llamaría a hacer una escogencia diferente. ¿Qué escogería el amor en este momento? 

Charla de  Julia Butterfly Hill (en inglés, no la conseguí en español) :

Divine mirrors

 parte 1

The Gift of Breath

Ancestors of the future

Power of Love

Manifesting Heaven on Earth

Reduce, reuse, recycle, rejoice, rethink !

Espero que obtengan toda esa inspiración que obtuve de ella

¡Que tengan un maravilloso día!

Por Michelle Lorena Hardy  –   Chicadelpanda.com

De volcanes y naturaleza

Estos días de volcanes y terremotos me han recordado un texto indio-americano del siglo XIX que llegó a mis manos hace no mucho. Quisiera compartir con ustedes un trozo del mismo:

“Cada parte de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante aguja de abeto, cada playa de arena, cada retazo de neblina en el oscuro bosque, cada claro de él, y cada zumbido de insecto es sagrado en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles lleva los recuerdos del Piel roja (…) Nosotros sabemos al menos esto: la tierra no pertenece a los hombres, es el hombre quien pertenece a la tierra. Todo está unido como la sangre que une una misma familia. Todo está unido. Lo que le pase a la tierra, le sucederá a los hijos de la tierra. No es el hombre quien tejió la trama de la vida: él es solamente un hilo. Todo lo que haga al tejido, se lo hace a sí mismo”.

Jefe Seattle, 1855  (Traducción de Susana Pottecher).

Yo veo el mundo hoy y me siento india. Evidentemente, la Tierra está viva.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com