La receta tropical del socialismo

(O por qué a esta venezolana le preocupa la escasez de gasolina en México).

Atención: antes de comenzar el proceso, debe tenerse a mano una razón que justifique la toma de acciones drásticas. Dicha razón debe ser un enemigo al que hay que declararle guerra. Lo ideal es tomar un problema real y exagerarlo, de manera que dicha acción drástica sea considerada imprescindible para la sobrevivencia de la nación. Si no funciona, buscar otro enemigo hasta encontrarlo.

Así mismo, paralelamente a esta receta, debe tenerse un plan para modificar la constitución y las leyes, para así legitimar el proceso de concentración de poder en el ejecutivo.

Ingredientes:

-Escasez

-Militarización

-Inflación

-Control de precios

-Expropiación

-Sometimiento de medios de comunicación

-Quiebra de empresas

-Igualdad social

Preparación:

1- Causar escasez de algún rubro importante (gasolina o dólares, por ejemplo). La escasez causa inflación (cuando hay menos oferta de algo, pero la demanda sigue igual, suben los precios).

2- La inflación aumenta la criminalidad. Personas que antes eran honestas, recurren al robo para sobrevivir. Así mismo, las protestas en la calle aumentan. Para controlar ambas situaciones, se crean cuerpos armados fieles al régimen.

3- El gobierno impone precios para controlar la inflación. Los precios son bajos, por lo que muchas compañías disminuyen su producción o cierran, pues ya no son rentables.

4-Expropiar dichas compañías, por no producir lo suficiente para suplir la demanda.

5-Así mismo, expropiar o doblegar a los medios de comunicación que critican al régimen, para disminuir la oposición al mismo. Crear nuevos medios que presenten la narrativa deseada.

6- Repetir, hasta apoderarse de todo el sistema económico del país. Quebrar las compañías expropiadas para crear más escasez y repetir el círculo infinitamente.

7- Se alcanza el ideal de la igualdad de clases, ya que todo el país es pobre. Sin embargo, alguien tiene que poner orden, así que el gobierno y sus adeptos se convierten en una excepción necesaria a dicha regla.

Esta receta tropical funcionó en Venezuela. Es posible que funcione en otros países también.

Anuncios

En esta navidad desarreglada

En una transición no se da nada por sentado. Algunas realidades de ayer aun existen, pero muchas no, y no queda otra sino arreglárselas con lo que regala el presente.

Veo a mi alrededor y no me ubico bien. Puedo extender la mano y allí están mis hijos; todo lo demás parece un tornado dando vueltas, como si mi casa y mi mundo se elevara como en el Mago de Oz.

Allí en el tornado, dando vueltas, están el arbolito de navidad, el nacimiento, los aguinaldos y las gaitas; pero se nos perdieron de vista las hallacas, el pan de jamón y algunas personas queridas.

El tornado es divertido porque nos concentramos en la rapidez y en lo absurdo de la situación. Cuando no se logra tocar piso bien, es mejor no insistir en hacer todo “normalmente”, ya que no se puede.

Es así como en esta noche de navidad loca y desarreglada, Santa Claus va a encontrarse con unas galletas de Subway, con un Rey Mago descabezado, con los restos de una lata de Pirulin, (en vez de torta de navidad) y con un arbolito sin estrella (porque nuestra gatita siempre la tumba).

Con mucha alegría, quiero brindar por nuestra navidad, y muy especialmente, por la de todos aquellos que también están teniendo una navidad diferente, absurda y de transición! Felicidades!

My kids’ minds

I read somewhere that we are all artists when we are kids (until someone says a negative critic against our art work). Likewise, we are all philosophers when we are kids… or maybe I’m wrong, and I just used to be a kid philosopher, and my two children turned out to be even better kid philosophers than me. I wonder if that amazement from questioning themselves and their surroundings, will still be there when they grow up. I hope so.

I think the best time for kid’s philosophy (an euphemism for when the kids start asking ‘why?’ to everything and apparently don’t what to ever stop) is between the ages of four and eight. My younger kid, is at the peak at his best philosophy time. He came yesterday with these thoughts:

‘I’ve been thinking about people before they are alive. If everything was dark, how did colors appeared?’ The mom that is writing right now had to forget about the ‘real’ world, to focus in the child and his question: ‘Do you mean, about people before they are born?’, I asked tentatively, ‘Yes’, he said,  but I guessed that it was more than that, so I told him that at the beginning everything was dark, and that the whole universe was condensed in a huge ball. Then, a massive explosion occurred (called by scientists ‘the Big Bang’) and that all the debris from the explosion became stars, and planets. Suddenly I realized that I had left God out of the equation, so I added: ‘Some people think that it was God who made that explosion’.

He frowns, thinking, and asks: ‘And where does God come from?’. Oh no; we were going so well. ‘Eeehhh… God doesn’t come from anywhere, he doesn’t have a beginning and doesn’t have an end, is infinite’. When he heard this, he laughed so hard (and so cute) saying: ‘Hahaha, but everything has a beginning’. I tried to say something else, but it was obvious that he was starting to lose faith in his mom’s responses. Oh well.

A few months ago, while we were praying, I switched to Spanish to talk to him about God, and he realized that in Spanish ‘Dios’ (God) is male. He told me, laughing out loud, because it sounded ridiculous to him: ‘But God is not a man, is a woman’. While smiling inside, I told him that ‘Dios’, or ‘Diosa’ (female Goddess) didn’t have sex, confusing him even more, I presume. But I also guess that he’s making his own conclusions and that his mind is picking up, developing on his own.

I love that.  I want him to think by himself, and if something doesn’t make sense, even if it comes from his mom, he could argue it back.  I already learned a while ago that I can control my kids’ actions, but I can’t control their minds. I can lead them in the way I think is better, I can do that. But their minds are theirs, and theirs only. The best I can do is teach by example, and from there, I hope they’ll have some ground to grow and develop their minds however they like. It’s an exciting future to look forward to.

La escaladora

Entre las cosas nuevas que he hecho este año ha sido ir a escalar.

En una de esas ocasiones había cuatro grupos de escaladores: el mío, y tres más. Dos de ellos eran de papás con sus niñas.

Uno de los padres estaba con sus tres hijas de 9, 11 y 13 años. Todas escalaban (por turnos) y tenían camaradería, aunque también peleaban un poco. Había una que ya se había fastidiado y estaba con cara de aburrida, sentada en el suelo.

En la pared justo del lado izquierdo de donde escalaba una de ellas, escalé yo. Era la primera vez que lo hacía de verdad-verdad, pues antes había escalado en otro sitio, pero me entró miedo a los pocos metros, y descendí inmediatamente.

El muro que subí esta vez tenía otra pared a la derecha, medio perpendicular, por lo que me sentí más segura. Cuando iba como por la mitad, de repente tuve un recuerdo de cuando tenía 16 años, e iba con mis amigos a la Quebrada Quintero en el cerro Ávila en Caracas (en donde hay un hueco en la roca para seguir subiendo). ‘Pero si yo sé hacer esto!’ pensé (luego me enteré que cuando hay una roca al lado de la que estás subiendo, eso hace que sea considerado un nivel muy fácil, jaja). Seguí subiendo, pero ya casi al final no supe por donde seguir.

En la pared de la derecha (la que sí era difícil), un poquito más arriba que yo, estaba la niña de 13 años del grupo que les comenté antes. Como ella estaba subiendo una ruta de un nivel relativamente fuerte, llevaba en el mismo sitio como media hora, pensando cómo seguir. Sin embargo, al ver que yo estaba medio confundida, se volteó y me dio recomendaciones: “te puedes agarrar de allí, fíjate”, y yo sorprendida, le di las gracias. Funcionó.

Llegué arriba, descendí, y ella todavía seguía allí, suspendida en las alturas. Sus hermanas, otros escaladores, así como su papá, le gritaban de vez en cuando “muy bien! Tú puedes!” Yo no podía creer lo que veía. La niña llevaba allá arriba muchísimo tiempo, con la misma paciencia y la concentración de Yoda.

Luego me enteré que recientemente había llegado a uno de los primeros lugares de competencia nacional en su rango de edad. Decidí que tenía una nueva heroína. Pure girl power! “Literal”, como diría mi hija.

Hasta el próximo post!

En la parte de abajo de la foto pueden ver un sombrero, que es el papá que estaba haciendo de soporte de seguridad a la niña escaladora.

La búsqueda de sentido en la vida de pareja

por-que-nos-enamoramos-2

Cuando alguien decide hacer pareja con otro ser humano, usualmente están enamorados, aunque no siempre.

Tarde o temprano va a ser retador ser pareja de esa otra persona, pues la vida es así, nunca es una permanente felicidad.

Si no hay amor, la pareja se disuelve al llegar un momento difícil, ya que esas situaciones se hacen demasiado pesadas. Para qué pasar por ellas? No tiene sentido.

Sin embargo, si hay amor, se puede vivir casi cualquier cosa. Como dijo F. Nietzsche, citado por Viktor Frankl, en su libro Man’s search for meaning:

He who has a why to live can bear almost any how.

(Aquél que tiene un por qué para vivir puede soportar casi cualquier cómo).

Ese porqué, en el caso de las relaciones de pareja, es el amor. Si no hay amor, entonces no hay un por qué, y cualquier situación incómoda se hace insoportable.

No creo que all you need is love, como decía John Lennon. Pero sí creo que, sin amor, la vida de pareja no tiene ningún sentido.

Mi primer viaje sola en diecinueve años (cuarta y última parte)

Es un hecho sabido que muchos tenemos parte de nuestras vidas sociales en Facebook (así como en otras redes virtuales). Lo que a veces no sabemos es que para muchos de nosotros (especialmente para los venezolanos, que estamos regados por el mundo), las redes sociales nos conectan a un universo que ya no existe, pero que queremos imaginar que sí es real. Me refiero a la relación con nuestros amigos que viven lejos, muy lejos de nosotros, y que no sabemos si algún día vamos a volver a ver.

A veces me pregunto si ellos piensan igual que yo, es decir,  que nuestros amigos virtuales que viven lejos se asemejan más a personajes de ficción que a personas reales. A veces me pongo muy oscura y pienso que es como si hubiéramos muerto para los demás (yo, incluida). No nos vamos a ver de nuevo en la vida  real, o por lo menos, es muy poco probable. Qué tan real soy yo para ellos?  Qué tan real son ellos para mí?

En mi viaje a California en julio de este año 2018, traje a dos de esos amigos virtuales- no-sé-qué -tan-reales-sean-en-mi-vida- real (IRL “In Real Life” como les gusta decir a la generación internáutica). Fue así como sacarlos de mi computadora, WOW, carne y hueso, sí señor, se materializaron y yo me maravillé en constatar que aun eran reales, así fuera, para “mi” vida, solo por un rato. Fue una experiencia inolvidable.

En Los Angeles vi a mi amiga L, caraqueña, quien me pasó a buscar a mi Airbnb y nos fuimos a cenar sushi. Hablamos un poco de todo, nos actualizamos en aquellas cosas que Facebook calla, es decir, en lo que editamos para que no salga a la luz pública. Fue hermoso ver a mi amiga, charlar, hablar caraqueño, así como encontrar tantos puntos en común. Ella se veía muy linda con su vestido muy fashion, y yo muy loca, como quien acaba de venir de las montañas de Yosemite, jaja.

Al día siguiente mi amigo E me dio un tour maravilloso por Los Angeles. Es su ciudad, en todo el sentido de las palabras: allí creció, e hizo su vida. Lo conozco porque él, su esposa, y uno de sus hijos, se fueron a vivir a Querétaro por un  año, y el destino hizo que fuéramos vecinos. Su esposa e hijos no estaban en la ciudad, y me hizo falta verlos, pero siempre estaban en las palabras de E, quien le dio un toque muy personal al tour: “aquí fue la primera cita con mi esposa D, aquí mi hijo hizo casting”, etc. Una ciudad es siempre más bonita cuando la ves como la casa grande de alguien.

Yo quiero ver a mis amigos y familia virtual otra vez. Me resisto a pensar que somos fantasmas flotando en nuestras pantallas. Cómo? Ni idea, porque tengo amigos, familiares y conocidos en todos los continentes. Aun así, como yo creo que el planeta entero es mi casa, tengo la esperanza de volverlos a ver.

Mi primer viaje sola en diecinueve años (tercera parte)

Los días siguientes que pasé en Oakhurst, California, fueron de aventura y retiro espiritual. Hice un tour en cuatrimoto (Off Road Vehicle) por Sierra Nevada, a través de unos paisajes de ensueño, caminé bastante, y me dediqué a leer y escribir en el trailer estilo vintage, el cual se convirtió en una especie de cocoon para mí.

Sin embargo, lo más peculiar del viaje fue la historia que me contaron los dueños del trailer donde me hospedaba.

Era una pareja en sus setentas, retirada, que había instalado un trailer en su jardín para convertirlo en Airbnb. Yo pensé que llevaban toda la vida juntos, pero no era así. Ella había quedado viuda hacía unos diez años y él se había divorciado en la misma época. Se conocieron por amigos en común que hacían velerismo, y así comenzó su historia de amor, con paseos románticos en velero, que incluyeron un avistamiento del rayo verde y todo.

Sin embargo, luego pasaron por problemas económicos y tuvieron que ir a vivir a una residencia para personas de tercera edad. No la pasaron bien allí, pues “no los dejaban hacer nada”, ni siquiera tocar música, y él toca guitarra.

Así que se dedicaron a buscar una casa a la que pudieran mudarse, que estuviera en su presupuesto. Por fin encontraron una que había sido una casa modelo hacía muchos años (que es en la que viven ahora). Al mismo tiempo comenzaron a buscar trailers en venta por internet a lo largo de todo Estados Unidos, para convertirlo en Airbnb. Varios de sus amigos estaban alquilando sus recámaras bajo ese esquema, y les había ido muy bien.

Después de mucho buscar, por fin encontraron uno a buen precio en una subasta en Ohio, y él se fue manejando hasta allá para devolverse con el trailer hasta su casa en California. El trailer era nuevo, muy bonito, pero le faltaba un toque personal.

Así que ella, que había sido decoradora de interiores, lo arregló coordinando detalles de colores rojos, negros y beige. El resultado de todo este esfuerzo fue el acogedor trailer en donde me quedé.

Ellos brillaban cuando me contaron su historia, y yo me sentí inspirada, imaginándome un futuro que brille también.

Por cierto, este no era mi primer viaje a esa área de California. Cuando era bebé, me enteré hace poco, también fui a Yosemite con mis papás! Así que que en realidad, fue un viaje de regreso. Sería The Call of the Wild?